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Adolescentes, diversión y excesos

Experiencia

Debido a características propias de su etapa vital, frecuentemente los adolescentes buscan formas de diversión que resultan riesgosas para ellos. Este grupo etario suele adoptar ciertos comportamientos “por moda” o por la presión de grupo, sin llegar a darse cuenta de los riesgos a que se exponen. Algunas de estas situaciones suceden justamente en fechas festivas como Fiestas Patrias.

¿Qué deberían hacer los padres para evitar que sus hijos adopten estas conductas de riesgo?

Las figuras parentales tienen la responsabilidad de acompañar en el desarrollo y crecimiento de sus hijos, dedicarles tiempo y prestar atención a sus necesidades o problemas; en esta línea la educación en familia sobre este tema es algo fundamental.

Tradicionalmente se pensaba que “enseñar” un buen hábito de consumo de alcohol significaba que los jóvenes probaran el alcohol en un entorno familiar, sin embargo se ha evidenciado que mientras más tarde se inicie el consumo de alcohol, más probabilidades existen de evitar su consumo perjudicial o el alcoholismo propiamente tal.

Otra estrategia para de evitar que los hijos caigan en los excesos del alcohol es instruirlos sobre el tema desde pequeños, por ejemplo leyendo el diario en conjunto, o comentando las noticias que se muestran en la televisión sobre los accidentes ocasionados por beber irresponsablemente. Pero no basta sólo mencionarlo alguna vez, se deben generar conversaciones al respecto, de forma que ellos mismos reflexionen sobre el tema y elaboren sus propias conclusiones, así cuando estén frente a la presión del medio por ingerir alcohol podrán decidir responsablemente si consumirlo o no.

Un buen argumento que se puede compartir con los hijos sobre las consecuencias del alcohol son los descubrimientos científicos en relación a sus efectos en el cuerpo humano. Actualmente las investigaciones indican que el alcohol provoca mayores daños a nivel cerebral en los adolescentes que en los adultos.  En el caso de las mujeres jóvenes, los daños y los efectos que puede producir el consumo de alcohol tienden a ser mayores y más severos que en los hombres de su edad; esto porque el hígado femenino produce menos enzimas para degradar el alcohol, permitiendo que permanezca  más tiempo circulando libremente por el organismo.

Por último si los niños observan que el consumo de alcohol durante las festividades es excesivo de forma reiterada, en un entorno social habitual como su hogar, terminarán considerando este tipo de conductas “normales” para las fechas de celebración. Lo mejor es fomentar que los niños participen desde pequeños en actividades dieciocheras que no necesariamente se acompañen del consumo de alcohol.

De esta manera, formaremos adolescentes seguros de sí mismos, capaces de imponer sus propios límites, no dejarse influenciar por el grupo, ni exponerse a estilos riesgosos de diversión.

En nuestro Centro de Atención Clínica encontrará a los mejores profesionales. Puede reservar o realizar consultas en los teléfonos 22784 0838 / 22784 0839 o al mail contacto@cetep.cl